Ir al contenido principal

insoportable

Quise escribirte sobre cierta humedad que avanza por la habitación esta tarde, consumiéndose en palabras viejas que quedan por-decir, en suspiros errantes, en miradas suspendidas en el espacio inestable de nuestro instante más interno. Cierto silencio que simplemente no calla, la armonía inexistente de mis días estáticos de ausencias. ¿Y qué esperás? ¿Que el universo entero conspire a tu favor? ¿Que el anciano sabio te deje una notita bajo la puerta? ¿Que la bruja de los mediodías te revele tu mañana constante?
Mientras tanto nos dibujás en una fotografía dorada que escondés para que nadie (más) arruine, mientras tanto nos veo venir, no sé bien de qué lado de la calle, no sé bien en qué instante fue que nos dejamos entre realidades imposibles y vestigios del invierno. Tu poesía racional no es más que el pulso de la lluvia en verano, que la risa que nos prestamos por un rato justo antes de leer la advertencia diagramada sobre aquel amanecer.
Amanece, hoy, como casi siempre. ¿Y qué esperás?
Veo que no hay nada. Nada. No veo nada. Porque la humedad es niebla, y la habitación demasiado pequeña, quizás, y tu canción ocupa los espacios vacíos, me quiebra, sangra, me deja sin silencios. Los sueños se filtran entre las grietas de aquella pared, se escriben solos, caen velozmente despintando algún verde oxidado.
Y mis manos te buscan, porque mis ojos ya no entienden de amor, soledad, sueños, encierros, palabras. Porque mis ojos te ven ahí, esperando.
No despiertes hasta la última estación.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

entonces ahora puedo resumir, minimizar, clasificar a partir del permiso tácito de tu ausencia puedo decir que todo se reduce a un instante de debilidad puedo decir que redujiste nuestro amor a una línea imaginaria a un puente colgante entre tulipanes que ya no están clasificar los besos, las mentiras, los supuestos inventar cronologías, paralelismos, estigmas y olvidos hay un punto clave, fijo, innegociable - casi generado por la misma energía que me suplica - que me grita mis estamentos más profundos, que me recuerda desesperadamente entre los altibajos ese instante de debilidad me devolviste al sitio tan maravilloso de las luces y los desencuentros

desatormentándonos

"Deja tu miedo atrás | alguien te sonreirá | abre tu mente al sol | todo irá mejor | Antes de despertar | desde tu cuerpo astral, verás | tu voz sabrá gritar: "Todo irá mejor" Dulce tres nocturno | aparece mostrando su signo | detrás del diamante. Dulce tres nocturno necesito que cuentes tu historia para conocerte Ven hacia mí .."

escombros