Olor a humedad. Ya te hablé, alguna vez, sobre la sensación de náusea en el alma, sobre la asfixia de los párpados cansados. Quizás del invierno gris, tan ausente, tan invadido por cierta presión de filosofía encerrada, escondida, entre abismos concluídos de hoy.
Ya te hablé, pero no estoy segura de haber entendido tu silencio, tu quietud frente a mi paranoia de idioteces de adicta y estructurada.
No estoy segura de tu canción. No entiendo bien este silencio, que no es silencio sino un piano cantando, dibujando ecos en las paredes de aquel pasillo.
Viajando entre mañanas soleadas y tardes lluviosas, entre oscilaciones y ventanas, y conceptos y traiciones-tradiciones.
Humedad de ausencia clara y correcta. Humedad de risas vacías y determinadas.
Determinante. Libertad hasta mañana.
"humedad"
ResponderEliminar:)