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Mostrando entradas de octubre, 2009

deja vú

¿ Qué ? que no hubo final ? que no debería dejarme convencer por el olvido ? por tus silencios a veces callados ? lo ví. lo supe, lo sabía desde antes , y cuando, mientras entre tanto vértigo podías (pudiste) ser un rayo de paz , una línea en el sendero tenue, un rompecabezas de tizas.. mientras que esperaba, y soñaba con las mil posibilidades que eran una, como el centro de algún laberinto, como el silencio.. claro, el silencio. te dije, necesitaba la lluvia. solía detenerme frente a alguno de tus reflejos y tan solo esperar. la lluvia. la lluvia como motivo, sentido, puente natural de estrellas entre tus palabras y mis sueños. apenas siento el viento, apenas veo una flor, en la distancia. y la pintura de tus pausas (pasos), y los vestigios de mi tarde gris. y tu silencio que calla, y mis palabras que se apagan. todo el tiempo, como si nada. borrarte.

Tu distancia es.

Juré que esperar la lluvia, sentada sobre el suelo de la galería deteriorada, era inútil. Intenté convencerme porque nada va a pasar, nada va a pasar. Busqué adentrarme en la novela de tapas amarillas, de hojas opacas, de palabras perfectamente ubicadas, de capítulos desordenados. Quise no levantar la vista, no esforzarme demasiado en oír las gotas de lluvia desprenderse de la nube plateada que imagino está bajo la tela infinita. (No hay tal cosa) Pretendí no pretender. Establecer cada cuestión en el estante adecuado, como poesías medievales, como caracteres ornamentados, como los libros ordenados de tu biblioteca efímera. Y te tuve, al menos un instante (de esos eternos), te ví, desde cerca, tan cerca, en la pared de allá, esa que se despintó hace años y tiene un par de rayas como talladas, grises. Pero no llueve, no llovió. Te veo en el esfuerzo por no levantar la vista del libro inválido de mis versos entre-corta-dos. Todas las enumeraciones imaginables, todas desfilando por la casa...

música

Quien quiera que haya sido, fue real. La misma realidad de las cinco canciones vertiginosas del último día. Porque suelo recordar los finales, son como fantasmas de insomnio, como un reloj romano, como su imagen, digo, desenfocada, amarillenta. Como sus acordes naturales. Como su escenario vacío, sin líneas, ni aplausos, ni silencios. Cada estación es una nueva estructura, nuevos esquemas, cada verdad que olvido es un verso que jamás escribiré, una mirada, un beso desde el otro lado. Aún conservo ese libro en blanco, solía redescubrirnos al ver, el vacío que no es abismo sino el mismo arte renaciendo en un caos discontinuo. La diagonal, la intersección entre tanta búsqueda sin brújulas. Tanto huir hacia el nuevo colapso crepuscular. Como la eternidad muriendo en cada cristal de arena. Como los rayos del sol unificándose en alguna estrella del más acá.

Para irme de acá

Pierdo las palabras . Son como el silencio, el muro construido con ruinas, el cuento antes de dormir. Decodificar cada instante en sílabas equivocadas . Tengo ese llamado esperando, la carta de las cosas que diría, la postal, la instantánea que se reduce a posibilidades inútiles. Las realidades, las fuerzas internas en completo y constante caos . Los diálogos por incorrectos inevitables. Percibo el sonido de algún encuentro, mañana . De noche, en sueños .

coherencia.. otro día

La depresión inalterable de días grises, de inviernos sagrados. Los instantes dedicados, los poemas in-editables. Guardé la espontaneidad junto a los besos inconclusos. Escondí los sueños verdes con tu amor en la distancia. A veces puedo oír, incluso, su manera de golpear la puerta. Su desesperación, por salir, por entrar. Juegan en melodías siderales, juegan en vientos diáfanos, pasean por tus rincones escritos. Y así fue. El desencuentro, el instante de silencio más profundo e intenso, quizás. El recuerdo de madrugadas insólitas, de canciones recuperadas como estrellas caleidoscópicas. De la realidad paralela, detrás del muro de verdades inaceptables. Vuelvo a escribirte, porque jamás borraré, nunca podría... desestructurar las fronteras, evadir tus señales. Distancia, nuevamente.