entonces me desgarrás la piel y me abandonás al costado de algún camino desde el dramatismo de la lluvia oblicua y furiosa de una noche cualquiera entonces te vas sin mirar atrás y yo solo lo sé porque lo imagino e imagino que no mirás porque nunca te enseñaron a mirar y sé que presionás tus puños y acelerás el paso entonces tus lágrimas son gotas de esa misma lluvia que te golpea aunque ya no sientas nada entonces mientras destrozabas mis cenizas e ignorabas mi llanto - porque no sabés mirar, porque nadie te enseñó - mientras recorrías mis valles y mis horizontes y mis estrellas con tu filo inevitable y preciso yo miraba entre tus párpados vacíos, miraba la luna y las curvas y las noches miraba el párrafo que sin metáfora ni eufemismo transcribí de tus postales.