ese malestar amargo esa acidez ese calambre intenso - calambre del calambre de la acidez del malestar - y esa terrible necesidad de callar y anudar y este temblor del cuerpo y del alma a destiempo un sismo desde el centro de la nada hacia los rincones de nada esperando que grites lo más horrible, la oscuridad el vacío, que me grites con la mandíbula al límite del desgarro, con odio con rabia, con todo el odio de tu garganta que presiones tus puños, que me escupas en la cara que me odies como yo te odio, con venenos con silencios con estupidez con toda la verdad y todo el cataclismo espero