La libertad frente al lienzo vacío blanco brillante la libertad como luz cegadora, como miedo infinito de posibilidades esotéricas como medio de alcanzar la profundidad de algún océano de los crepúsculos internos de la intensidad del alma. La libertad frente al sendero por trazar un mapa de encuadres equidistantes de encuentros desenfocados un mapa, una geografía por diagramar. La libertad como pasillo de sosiego como olvido clandestino como fragancia de paz. Como el abrazo cálido de algún despertar el sueño suave de mediodía el cigarrillo, el humo deshaciéndose desde tu boca, desde el aire. Hasta mi.