y me enseñaste el mar; ya lo habíamos oído antes cuando no sabíamos oír y yo te culpaba por alguna cicatriz sobre el horizonte sabía de miedos y de octubres, perder lo que perdimos y encontrarnos nuevos en ningún lugar sabía de mentiras y de llantos, pero esa tarde guardé para siempre una brisa fuerte entre los verdes de tus lunas esa tarde el ritmo se disfrazó fueradefoco y el silencio se escondió entre las nubes viejas y oxidadas y no me viste unadostres veces que pensaba adoquines y avenidas