(la leve brisa) seguir esperando, con suma torpeza esa respuesta precisa y floral de sus ensimismadas palabras y sentidos de su retozar en la melancolía que podría ser luz podría entre tantas cosas melodías y hermosuras los planos ambivalentes de curiosidades y confusión (la no placentera contusión la interesada no vendaval) el invierno que quema con su quiebre devolviendo una leve brisa tan leve y acertada.