ni el punto sobre el plano (negro, infinito) que desgarra en collage permanente tu asquerosidad interna de etiquetas y pasados que no envuelven la verdad sino el infierno de sueños amontonados en alguna estupidez consciente. de aquella luz se desprende el llanto celeste, en un mar indivisible cuyas costas se disfrazan de noche para helar la sal eterna de sus párpados . y yo te veo en esa trama que termina por consumir el pobre sistema inventado entre el barquito de papel y el horizonte imaginario de los días.