La depresión inalterable de días grises, de inviernos sagrados.Los instantes dedicados, los poemas in-editables.
Guardé la espontaneidad junto a los besos inconclusos.
Escondí los sueños verdes con tu amor en la distancia.
A veces puedo oír, incluso, su manera de golpear la puerta.
Su desesperación, por salir, por entrar.
Juegan en melodías siderales, juegan en vientos diáfanos, pasean por tus rincones escritos.
Y así fue. El desencuentro, el instante de silencio más profundo e intenso, quizás. El recuerdo de madrugadas insólitas, de canciones recuperadas como estrellas caleidoscópicas. De la realidad paralela, detrás del muro de verdades inaceptables.
Vuelvo a escribirte, porque jamás borraré, nunca podría... desestructurar las fronteras, evadir tus señales.
Distancia, nuevamente.
Hace mucho que no te comento, eso no significa que no lea, ni te visite...
ResponderEliminarMe trajo muchos recuerdos "coherencia.. otro día"
Por suerte hoy solo son eso, recuerdos.
Saludos
La distancia deforma de una manera particular los sentidos. Todo parece más o menos algo. Grande, chico, dulce, salado.
ResponderEliminarLo lindo es cuando podemos acomodar esa percepción para el lado que no gusta.
Lo malo es cuando salvamos la distancia, y las deformaciones se evidencian. Frustración.
La distancia es distancia. Y nada más.
Pero qué lindo sería si...
Besos, querida.
Cuanta estructura! Cambiad!, o sois gente?
ResponderEliminarAbrazo, triste por transparente