Y quise morirme para existir, y quise nombrarte para volver. Pero olvidé la verdad sobre los planos, olvidé tu rincón de resentimiento en la rueda mágica de los ordinarios. Olvidé las mentiras y los desconciertos aunque en ese olvido se haya ido mi niñez, aunque en ese olvido también haya olvidado por qué te quería cerca.
Como siempre envidio tu prosa.
ResponderEliminarBueno buscame por mi msn que es whydontyouremembermyname@hot...
:)