entonces ahora puedo resumir, minimizar, clasificar a partir del permiso tácito de tu ausencia puedo decir que todo se reduce a un instante de debilidad puedo decir que redujiste nuestro amor a una línea imaginaria a un puente colgante entre tulipanes que ya no están clasificar los besos, las mentiras, los supuestos inventar cronologías, paralelismos, estigmas y olvidos hay un punto clave, fijo, innegociable - casi generado por la misma energía que me suplica - que me grita mis estamentos más profundos, que me recuerda desesperadamente entre los altibajos ese instante de debilidad me devolviste al sitio tan maravilloso de las luces y los desencuentros
Envidio tu prosa.
ResponderEliminarRealmente te envidio.
Gracias por ver a mi estrella, es una de mis fotos favoritas, pero todos parecen ignorarla...
Los finales nunca se olvidan, como los comienzos, también recorda eso.
No se olvida lo que no termina, y yo tambien tengo mi libro en blanco, aunque por ahora suelte el lapiz.
ResponderEliminarUn abrazo...cosita.