Te quedaste como un eco, melodía de antaño impresa en la piel. Cada giro es un verso que no dibujamos, y se va la luz, y se pierden los signos, y se destiñen los paisajes. Ojalá no sea nunca ni tarde, ojalá no me soltaras tanto ni me encadenaras así nomás, a tus suspiros y ausencias.
Ojalá entendieras, mi todo y mi siempre.
Ojalá entendieras, mi todo y mi siempre.
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