Entonces una visión, como una luz, un vestigio de los cuadros y las líneas. Fluctuante de volcanes sin erupción y sueños que se estrellan contra los océanos. Llevás tus papeles húmedos, desencantados entre tintas como acuarelas, sin fuerzas ni formas. Figuras que oyen la corriente constante de los abismos y atardeceres, de quienes salen a disfrazarse de ajenos y hermosos, como sombras de nada y lagos enfermos. Hay un espacio entre los cortes y las cicatrices, una distancia intrascendente, mirada cristalizada de la noche espesa. Y tu voz la lluvia de algún abril que se consume.
entonces ahora puedo resumir, minimizar, clasificar a partir del permiso tácito de tu ausencia puedo decir que todo se reduce a un instante de debilidad puedo decir que redujiste nuestro amor a una línea imaginaria a un puente colgante entre tulipanes que ya no están clasificar los besos, las mentiras, los supuestos inventar cronologías, paralelismos, estigmas y olvidos hay un punto clave, fijo, innegociable - casi generado por la misma energía que me suplica - que me grita mis estamentos más profundos, que me recuerda desesperadamente entre los altibajos ese instante de debilidad me devolviste al sitio tan maravilloso de las luces y los desencuentros
"Y tu voz la lluvia de algún abril que se consume"
ResponderEliminarEstoy enamorada de tu prosa.
Saludos
Yo no quiero mas prosa. Estimarías a un pibe normal?
ResponderEliminarHace bastante no vengo por acá, que belleza!
ResponderEliminarHoy estamos sábado para domingo y parece que la noche se derretirá dentro nuestro.
Un calido saludo,
Ro.