El espacio, el viento, el cemento entre los dos.
Las luces de avenida que nunca caminamos,
los otoños que te nombran
el secreto que nos calla.
Y hoy qué es sino lo que nos queda del vaivén helado,
de mi súplica ahogada, de tu vacío insostenible.
No sé decirme dónde te dejaste ir,
como un espectro, con aire pesado,
apaga mis mañanas, incendia mi poesía.
Las luces de avenida que nunca caminamos,
los otoños que te nombran
el secreto que nos calla.
Y hoy qué es sino lo que nos queda del vaivén helado,
de mi súplica ahogada, de tu vacío insostenible.
No sé decirme dónde te dejaste ir,
como un espectro, con aire pesado,
apaga mis mañanas, incendia mi poesía.
Comentarios
Publicar un comentario