Y te soñé. Inconcluso como siempre, amorfo, indestructible. El amargor en tus gestos, lo impreciso en tu sonrisa, y mis ganas de irme.
Esta necesidad implacable de soñar anestesiada, de dormir, entre el borde y la pared. La imposibilidad que se vuelve capricho y la nebulosa que se hace montaña.
Ver pasar los días en el breve instante que te deja ir.
Esta necesidad implacable de soñar anestesiada, de dormir, entre el borde y la pared. La imposibilidad que se vuelve capricho y la nebulosa que se hace montaña.
Ver pasar los días en el breve instante que te deja ir.
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