Me basta con mirar los titulares para adivinar las atroces mentiras que continúan a la poesía de la mayúscula subrayada.
y qué extraño y ajeno el modo en que cada uno construye su red de verdes y azules de ficción, convenciéndose a sí mismo de un relato universal:
El azul claro será de los sueño el verde oscuro el amor el verde bosque el engaño
Y ese bosque será un cuento encantado para algunos, para las víctimas suicidas que desgarran a pellizcos las suaves alas del arcoiris infinito.
Comentarios
Publicar un comentario