Ir al contenido principal
Mi amor, sos vos, 
y el día del rayo de luz y no hubo lluvia sino colores -sin grietas-, nebulosa danzante de las siete lunas en un beso y un vaso de cerveza oscura. 

La calidez del mundo nos abrazó sin decir de más, casi sin querer nos adoramos en la plenitud de un alguna madrugada y dejamos ser la brisa y el olvido.
Entendí el espacio entre el beso y el suspiro y contemplarte, como a un mar calmo y cristalino cuyos destellos me abrazan, imponentes, para nunca dejarme ir.

Comentarios

Entradas populares de este blog

desatormentándonos

"Deja tu miedo atrás | alguien te sonreirá | abre tu mente al sol | todo irá mejor | Antes de despertar | desde tu cuerpo astral, verás | tu voz sabrá gritar: "Todo irá mejor" Dulce tres nocturno | aparece mostrando su signo | detrás del diamante. Dulce tres nocturno necesito que cuentes tu historia para conocerte Ven hacia mí .."

Planos

Y quise morirme para existir, y quise nombrarte para volver. Pero olvidé la verdad sobre los planos, olvidé tu rincón de resentimiento en la rueda mágica de los ordinarios. Olvidé las mentiras y los desconciertos aunque en ese olvido se haya ido mi niñez, aunque en ese olvido también haya olvidado por qué te quería cerca.

Dije Todo y dije Siempre

El telón caerá anticipando el silencio, el suspiro, el éxtasis de la incertidumbre. El escenario donde se desgarra cada ruina bajo el filo de los rayos de tu sol ahogará en cenizas los versos que por cientos de amaneceres suplicaron la fundición de las cadenas oxidadas. La palabra como primer motor del desengaño: que lo poco que queda sea tuyo, y de mi no quede nada.