Y si escribiéramos la lluvia
y soñáramos la estrella
y doráramos el día
y si lucháramos el llanto
y pintáramos la lágrima
y gimiéramos el verso
y si enfermáramos (de azul la ciudad)
de olvido los pecados
de súplicas de placer y de verdad
nuestros interesados papeles
nuestras estrellas astilladas
nuestro refugio neoterrestre
y si silenciáramos la luna
y entregáramos al universo
la poesía de las pieles
los soles de la noche
el infierno de sosiego
el pájaro de invierno
el secreto de los mares
tu belleza enredadera.
y el atrapante misterio de tus globos volátiles que impulsan el azul de tu suspiro.
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