y aunque tengas tiempo
-los violines se quejan y los violinistas se lamentan-
imaginar un tren de madrugada:
tus manos que se borran dibujando una estela
entre el sinfín de la espuma y la marea
el viento
entre el sol el vino y la frontera
tenés tiempo, sí, hoy
entre la luz y el dorado perpetuo
entre el carrousel y tus destinos
una lágrima almendrada
un suspiro
y otra lágrima.
-los violines se quejan y los violinistas se lamentan-
imaginar un tren de madrugada:
tus manos que se borran dibujando una estela
entre el sinfín de la espuma y la marea
el viento
entre el sol el vino y la frontera
tenés tiempo, sí, hoy
entre la luz y el dorado perpetuo
entre el carrousel y tus destinos
una lágrima almendrada
un suspiro
y otra lágrima.
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