la tarde tieneuna y tres sombras
alucinando pétalos de invierno azul
un cubo que se incendia desde lo más bajo del ocaso
y mis odios ajenos que regresan desde algún océano
no son sino
el abrazo de las sombras
que incrusta sus uñas
aulla por las noches
desesperación y dulzura eterna.
no son sino
una y mil voces
que resuenan y estallan
embellece la tristeza
reseca y oxidada de temor.
aunque de tarde sea, tarde tienen colores de los impares.
ResponderEliminarEstalla y calma, danza y cae, rasguña pero acaricia...