
Desde el anochecer en que tus acordes sean oídos por la calma desnuda de un horizonte cercano, se advertirá el viento blanco de emociones estáticas.
Sabrás reconocer entre flores y vestigios de funerales el llamado inesperado de los aromas del olvido.
Te vestirás de negro,
como quien oculta imperfecciones opacas en romanticismos densos de peligros inventados.
Te vestirás de negro,
como el fin de cada era,
de cada viaje y cada vuelo de violetas a tiempo.
Te veré pasar, cuando mis palabras se manifiesten sobre un papiro azul, cuando mis palabras no te alcancen y voltees hacia aquel sonido constante, aquella luz que señala el alba divino, el renacimiento dorado, y tu voz no será sino la ausencia de heladas perfectas,
de rocío de verano,
tu voz como defecto entregado al azar,
al silencio que se desangra entre penumbras vírgenes.
Cuando mis palabras no te alcancen
serán el sonido de la estrella por la quietud permanente.
Excelente toma, me quedo con "tu voz como defecto entregado al azar"
ResponderEliminarSaludos
Y el papiro es Palimpsesto.
ResponderEliminarResguarda la nota última, la resonancia entre claroscuros de azul de metileno, entre luz y sonido de un trazo
¿en el cielo?).
Es el cielo.
Porque: "light is faster than sound",
porque este amor recobrado se sostiene allí y no se resuelve en la ecuación olvido.
Aunque la tormenta vino, me importa el antes y el después de la lluvia, cada gota (labrando).
Relámpago y trueno se resolverán sin mi en su presagio atmosférico:
el día en la noche.
Me pregunto que llegará primero hasta aquí, si en la lucha de ambos debo ceder a favor del tornado...
No, eso es demasiado.
Mejor:
A favor del viento...
podría escribir y añorarte una y otra vez, cuando quisiera...
mano escritura
ojo memoria
cuerpo en quiebra sin tu tacto,
tu Palimpsesto
y el mío (el tuyo)...
acontecer de barro al pie de un río,
dos sueños de Golem (allí anclados)
defectuosamente enteros
que regresarán (cuando llueva)
como todo,
al inicio
desvelamiento de un ciclo natural consumado en las primeras palabras dichas cuando nos despedimos:
Te quiero.
Me hiciste acordar a un mito griego. Sos como el perro que nunca falla, asi que de estrellas ni hablar.
ResponderEliminarEsa foto la tengo.
Tilde.
"Te vestirás de negro,
ResponderEliminarcomo quien oculta imperfecciones opacas en romanticismos densos de peligros inventados"
Pulgares arriba :)
Tengo la suerte o la desgracia de ser de las personas que no pueden dormir de noche -.-"
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