Es ahora el posible fin, escucho los susurros de la despedida. Una década de espera, un olvido aparente.
Y es el mismo dolor que regresa cuando la incertidumbre no sabe esconderse.
Mi nombre verdadero? No creo q nazca en sus jardines, en las flores mágicas de la infancia asesinada, ahogada, escondida en el aljibe frente a su puerta, la galería interminable de blancos y negros, el piano desafinado de cuentos de terror. La despensa fría con su puerta vaivén, el cuarto de los vinilos y el pizarrón desdibujando fantasías perdidas entre gritos y persecuciones inventadas.
Perdimos la magia, las mañanas grises y las noches cálidas, los tesoros encontrados, los dibujos con crayones, el vecindario de fiesta.
Nos queda la distancia de estar tan cerca, la galería lluviosa de algún domingo desolado.
siempre habra mucho mas que eso; algunos de los adoquinados mas lindos empiezan donde las avenidas concluyen, son caminos oblicuos por definicion.
ResponderEliminarTus palabras. Tus palabras me recuerdan a las mias, siento haber escrito o sentido eso alguna vez. La magia perdida, los dibujos con crayones... sabes, leer lo que escribiste fue como el reencuentro, mis pupilas en los viejos cuadernos, las mañanas de nariz fría, esos silencios que te gritan por un huequito "ponte el alma, ya llegará el día"
ResponderEliminarTe dejo una sonrisa muchacha, he vuelto a estos lados :)